12 de agosto de 2020

Tomás Silguero, marcación y temperamento

Le gustaba meter las piernas y con fuerza. Era aún niño cuando empezó a mostrar sus cualidades. Transcurrían los primeros años de la década del 80 y él dejaba de lado la venta de naranjas para ir a practicar y correr detrás de su sueño de ser futbolista. Prosiguió más el sendero hacia su gran objetivo cuando el recordado Cosme Barceló lo invitó a fichar por Boquerón. Cosechó varios títulos e inscribió su nombre en la rica historia del fútbol paranaense.

Tomás Silguero era temperamental en la cancha. Apenas pisaba el gramado, se convertía, luchaba los 90 minutos. Más de 20 años de su vida dedicó al balompié, aunque una grave lesión lo marginó un par de temporadas de los campos deportivos.

Varias veces integró la selección Paranaense, también lo hizo en Hernandariense en los nacionales de Interligas.  Formó parte de una camada de futbolistas de gran jerarquía que marcó un hito en el fútbol esteño.

INICIOS

 “Comencé en ’83 en Atlético Stroessner, cuando tenía 13 años. Teníamos nuestra casa a una cuadra de la cancha y me quedaba bien para ir a practicar, además, mi papá estaba en la directiva. Yo vendía naranjas y la tarde iba a entrenar. Me inicié en la juvenil, pero ese mismo año ya pasé al equipo de primera”

“El profesor Cosme Barceló me dijo el día en que jugamos contra Boquerón un torneo de escuela de  fútbol  para que me vaya a practicar con él.  Gestioné mi salida, me dieron el pase y justamente nos mudamos a Ciudad del Este en 1985. Comencé a entrenar en Boquerón y cuando don Carlos Arce vino por primera vez en el ’89, yo ya integraba en plantel de primera, creo que ese año Boquerón fue campeón. Allí jugué mucho tiempo, me llamaron a la selección Paranaense en el ’91. En el ’92 pasé a Minga Guazú como refuerzo, luego sufrí una lesión y recién en el ’94 volví a jugar, lo hice en Boquerón en el torneo nacional”, agregó.

APODO

Tomás Silguero.

 “Dónde está mi cachito de banana decía una señora, amiga de mi finada mamá, que me quería mucho, las veces que iba a mi casa. De ahí me quedé como Cacho, aunque luego me pusieron como Jagua’i , pero en Franco me conocen como Cacho. Una vez, incluso, durante un partido Joel Cáceres le retó a Marcial Nuñez porque me llamaba de Jagua (perro) en la cancha, pero eso no me molestaba”, expresó.

UN TÉCNICO

“Con todos aprendí mucho, pero don Carlos Arce dejó una escuela, marcada por disciplina. De Saturnino Arrúa aprendí el profesionalismo, con él era sencillo, estás o no estás, si no rendís, afuera. Y Benito Ramos fue quien descubrió para mi puesto de volante de marca, posición en que sobresalí en Boquerón, las  selecciones, 3 de Febrero”.

REGALOS DEL FÚTBOL

 “El fútbol me dio todo, muchas amistades, amigos verdaderos. No me arrepiento de no haber sido transferido al exterior, porque aquí tengo todo. Donde voy siempre me reciben bien, con aprecio. El fútbol me enseñó todo en la vida, me dio una familia, aspectos sentimentales que quedan para siempre y no tiene precio”

AYER Y HOY

 “El fútbol de hoy es rentable, el jugador tiene más apoyo, es un profesional, un artista reconocido en la sociedad. En nuestra época, nos mezclábamos con el pueblo, no teníamos contratos. Hoy día hay agremiación que respalda al jugador hasta judicialmente. El futbolista actual puede solucionar su situación financiera por toda la vida en solo dos años de trabajo. Nosotros jugábamos por amor, teníamos que dedicarnos a otro trabajo para sobrevivir”.

ANÉCDOTA

 “A orillas del lago (de la República) estábamos entrenando en la parte física y yo pregunté los compañeros si sabían cuál es el animal más católico. Respondieron que no, y yo les dije que era el kururu (sapo), porque hasta después de muerto pone la bendición, en referencia a Jorge Sarubbi, quien se molestó y vino hacia mí para golpearme. Entonces, le dije a Jorge cómo es que el perro también hace me eché en el pastó y le mostré, eso generó la risa generalizada de los muchachos”

MENSAJE PARA LA JUVENTUD

“Renunciar a las cosas de juventud, deben querer jugar al fútbol, tienen que saber qué les espera. No es para vivir en un mundo aparte, sino cuidarse, ser disciplinado, sacrificarse. Hay muchas tentaciones en la actualidad y tienen que saber si quieren llegar a su objetivo, tiene que ponerse límites. Además, está expuesto a la opinión pública, tiene que cuidar su elemento de trabajo, el cuerpo”

AGRADECIMIENTOS

 “A mi mamá, finada, mi papá, a Dios y mi esposa. Siempre estuvieron conmigo en los momentos en que necesité, cuando me operé de la rodilla. Les agradezco eternamente”.

Tomás Silguero (en cuclillas, segundo de la derecha), integrando la selección Paranaense en el nacional de Interligas 1991-1992. Además aparecen en la foto Joel Cáceres, Antonio Román, Pedro González, Wilfrido Miranda, Alcides Noguera y otros.

FICHA

Nombres: Tomás Feliciano

Apellidos: Silguero Medina

Apodo: Cacho 

Fecha de nacimiento: 07/03/1970

Lugar de nacimiento: Pdte. Stroessner (Ciudad del Este)

Esposa: Irma Yegros

Hijo: Diego Tomás

Estatura: 1,75 m.

Puesto: Mediocampista

Trayectoria: Atlético Stroessner; Boquerón, Minga Guazú (Liga Paranaense), selección Hernandariense, El Mensú (Liga Paranaense), 3 de Febrero (en Intermedia), 4 de Octubre (Liga Hernandariense)

Logros: Campeón con Boquerón en 1989, 1996 y 2005, campeón nacional de Interligas con la selección Paranaense en 1996.

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