12 de agosto de 2020

Luis Robertti, garantía y personalidad en el arco

Inteligente,  especialista en las salidas aéreas, aprovechaba con eficiencia su estatura, era sinónimo de carácter y garantía en la portería. Natural de Yhú, ciudad en la que sobresalió a temprana edad, a base de sus cualidades de golero. Precisamente, esos dotes motivaron su venida al Alto Paraná, en donde también brilló con creces y coronó su carrera con varias consagraciones.

Luis Robertti, arquero con cualidades extraordinarias.  Con visión de juego,  tenía ascendencia sobre el grupo y era el conductor de los equipos en los que militó. Imponía autoridad en su área y era dueño seguro para aprisionar las pelotas aéreas.

Sincero y directo en sus apreciaciones, en esta nota expresa su historia de atleta y su visión sobre la realidad del fútbol.

INICIOS

“Comencé a los 17 años en el Deportivo Yhú. Salimos campeones dos años seguidos, fui convocado a la selección de Yhú. Integré el equipo que por primera vez en la historia le ganó a Paranaense. Después vine como refuerzo a Paranaense. Luego, don Carlos Barreto Sarubbi me llevó a Nacional de Hernandarias. Ahí estuve un año, salimos vicecampeones. Después me fui a Minga Guazú, en la época de Joaquín Rodríguez, logramos dos títulos consecutivos”, dijo.

“Al año siguiente Cerro Porteño compró mi pase en forma definitiva, jugué allí una temporada y media, después pasé a Cerro Corá, hasta el ’92. Sufrí una lesión en mi cadera, quise volver a Cerro Porteño, que era el dueño de mi ficha, pero no me tuvieron en cuenta. Prácticamente, dejé el fútbol, hasta que en el 97’ jugué por Ciudad Nueva, posteriormente me fui a 3 de Febrero, con el que salí campeón en 1999. Ahí colgué los botines, y quedé a dirigir las inferiores”, recordó.

AYER Y HOY

“Hoy día terminó el fútbol en la Liga Paranaense, porque dos o tres clubes, máximo, se preparan para ser campeón. En nuestra época siete u ocho equipos eran candidatos seguros al título y eso le daba alto nivel al campeonato, era atractivo para el público. Ahora, ni siquiera hay más dirigentes, son padres de familias que se hacen dirigentes porque tienen sus hijos en el club y deben jugar”, significó.

“En la actualidad se trabaja más en la parte táctica y técnica, hay mejor preparación física, el fútbol es vertiginoso, todos debes marcar, crear y llegar al área rival. Además, en la Liga Paranaense no hay futuro, porque el torneo es corto y el futbolista, cuyo club se elimina en primera etapa, queda sin trabajo, parado 6 ó 7 meses, y para cuando comience el torneo del año siguiente ya consiguió un trabajo seguro y le resulta mejor dedicarse a otra cosa que al fútbol, y si es un talentosos, ya perdió la oportunidad. Los dirigentes nunca pensaron eso, por eso siempre hicieron torneos cortos”, agregó Robertti.

REGALOS DEL FÚTBOL

“El fútbol me dio muchas amistades, buenos amigos. Mediante el fútbol logré formar un hogar, una linda familia, hoy día con dos nietos maravillosos. No puedo quejarse, lo que alcancé como jugador, invertí en mi casa”.

UN TÉCNICO

“Dos, Saturnino Arrúa, quien me ayudó mucho cuando estaba en Asunción; y don Carlos Arce, de quien aprendí la disciplina. Era un entrenador muy exigente, no argel como mucho lo conceptuaban. Era una gran persona, muy buena y sus exigentes ayudaron a muchos a ser buenos profesionales”.

ANÉCDOTA

“En víspera de la final Interligas de 1990, antes de una cena en la sede de Libertad, nuestro preparador físico vio un sapo que llegaba hacia nuestro lugar, entonces tomó el salero, destapó y derramó al animal, que prácticamente se levantó y empezó a correr. Yo veía el sufrimiento del pobre animal lo agarré y lo bañe para sacarle la sal. Es que creíamos que podría tener mala suerte por ese hecho, y efectivamente, fue así. Llegamos invictos  a la final, yo no había recibido ningún gol, pero en ese partido a los 10 minutos me marcaron el gol y perdimos el campeonato”.

MENSAJE PARA LA JUVENTUD

“El fútbol no se puede mezclar con otras cosas, muchas veces, ni siquiera con el estudio, porque exige mucho cuidado. Antes el futbolista era conceptuado como haragán, porque practicaba dos o tres horas y el resto del tiempo descansaba. El que quiera ser jugador de fútbol, debe renunciar a los vicios, tomar con responsabilidad y seriedad. Debe tener el acompañamiento de sus padres, pero no para ir a presionar a dirigentes y técnicos para que jueguen, sino ayudarlo en la alimentación, en el descanso adecuado”, refirió.

AGRADECIMIENTOS

“A Joaquín Rodríguez, Carlos Barreto Sarubbi y Juan Gregorio Araujo. Estas personas me ayudaron en su momento en los clubes que milité y si alcancé algo fue gracias a ellos”.

FUTURO COMO TÉCNICO

“Ser técnico es pérdida de tiempo en nuestra región. Yo, las veces que dirigí, lo hice porque me gusta. No hay respeto, no hay remuneración, te echan cuando quieren, uno no tiene proyección, tiene que aguantar y aceptar las sugerencias de dirigentes que te arman el equipo. Prefiero dedicarme a otra cosa o dirigir ad honoren a los chicos o colaborar con los amigos”.

Luis Robertti, primero entre los parados, en el equipo de la selección Paranaense junto con  Catalino Colmán, Eugenio Nuñez, Francisco Escobar, Pedro Barrios, Juan Carlos Centurión, Blas Cabral, Jorge Sarubbi, Alcides Noguera y otros.

FICHA

Nombres: Luis Ramiro

Apellidos: Robertti Duarte

Apodo: No tiene

Fecha de nacimiento: 13/12/1965

Lugar de nacimiento: Yhú, departamento de Caaguazú

Esposa: María Gómez

Hijas: Gissella, Andrea, Adriana y Gabriela

Puesto: Arquero

Estatura: 1,85 m.

Trayectoria: Deportivo Yhú, Nacional de Hernandarias, Minga Guazú, Cerro Porteño de Asunción, Cerro Corá de Campo Grande, 3 de Febrero, Ciudad Nueva, selección de Yhú y selección Paranaense.

Logros: Campeón con Deportivo Yhú en 1983 y 1985; campeón con Minga Guazú en la Liga Deportiva Paranaense en 1987 y 1988, campeón con 3 de Febrero en la Liga Deportiva Paranaense en 1999; campeón nacional de Interligas con la selección Paranaense en 1988.

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